Cuantificación de Gases: El respaldo de la metodología QOGI mediante estudios y normativas industriales

Las fugas de gases industriales representan un riesgo para la seguridad de las instalaciones, generan pérdidas económicas y, en el caso del metano, contribuyen significativamente a las emisiones de gases de efecto invernadero.
Durante años, la tecnología OGI (Optical Gas Imaging) ha permitido visualizar fugas de gases que son invisibles al ojo humano. Sin embargo, la evolución hacia QOGI (Quantitative Optical Gas Imaging) añade una capacidad especialmente importante: cuantificar la tasa de emisión de una fuga.

¿Qué es QOGI?
Para la visualización de gases se utilizan cámaras infrarrojas especialmente diseñadas para detectar la firma espectral de determinados gases gracias a su absorción de radiación infrarroja.
Mientras que una inspección OGI tradicional permite localizar y visualizar una fuga, QOGI incorpora técnicas de análisis que permiten estimar cuánto gas está siendo emitido, proporcionando información cuantitativa que puede utilizarse para priorizar reparaciones y mejorar los programas de detección y reparación de fugas (LDAR). Esto supone un cambio importante: pasar de simplemente saber dónde está la fuga a conocer también su magnitud aproximada.

La importancia de la validación
La cuantificación de emisiones requiere algo más que una cámara con capacidad OGI.
Las condiciones ambientales, la distancia al objetivo, la velocidad del viento, las características del gas y la metodología utilizada pueden influir en los resultados. Por ello, la experiencia del operador y la validación de la tecnología son factores fundamentales.
Diversos estudios independientes han evaluado el desempeño de QOGI en condiciones controladas y en instalaciones reales. Uno de los estudios de referencia realizados por Concawe comparó las estimaciones de QOGI con tasas de fuga conocidas. En ese estudio, QOGI presentó un error promedio del 6 %, frente al 31 % obtenido mediante Method 21, aunque los resultados dependen de las condiciones y escenarios de cada medición.
Esto pone de manifiesto una idea fundamental: QOGI no debe entenderse únicamente como una función de una cámara, sino como una metodología de medición que combina tecnología, software, procedimientos y experiencia.

QOGI y la regulación en México
En México, la reducción de emisiones de metano tiene especial relevancia dentro del sector hidrocarburos.
Los regulados que realizan actividades como exploración y extracción, tratamiento, refinación, almacenamiento, procesamiento o transporte de gas natural pueden estar sujetos al Programa para la Prevención y el Control Integral de las Emisiones de Metano del Sector Hidrocarburos (PPCIEM) establecido por la ASEA.
Además, la NOM-020-ASEA-2024, relativa al transporte de gas natural por medio de ductos terrestres, contempla expresamente la termografía infrarroja y la tecnología OGI entre los métodos de detección de fugas. La propia norma describe OGI como una metodología que permite examinar grandes secciones de equipos y áreas de difícil acceso mediante instrumentos tradicionales.
Por ello, las tecnologías de imagen infrarroja pueden desempeñar un papel importante dentro de las estrategias modernas de detección, localización y gestión de fugas.

¿Y en España?
En Europa, la reducción de las emisiones de metano también está adquiriendo una importancia creciente.
El Reglamento (UE) 2024/1787 establece obligaciones relacionadas con la medición, seguimiento, notificación y verificación de las emisiones de metano en determinados sectores energéticos, incluyendo programas de detección y reparación de fugas (LDAR). El reglamento permite además el uso de tecnologías avanzadas de detección cuando cumplen los requisitos establecidos y son adecuadas para las mediciones requeridas.
Esta evolución normativa refleja una tendencia clara: disponer de información cada vez más precisa y trazable sobre las emisiones para poder tomar mejores decisiones de mantenimiento y mitigación.

Del OGI a la monitorización continua
Una de las principales ventajas de integrar cámaras OGI con sistemas de análisis y software especializado es que la tecnología puede pasar de ser una herramienta de inspección puntual a convertirse en un sistema de monitorización continua.

En bcb desarrollamos soluciones como bcbGasScan, capaces de integrar cámaras OGI de FLIR para detectar y analizar fugas de gas, generar alarmas y facilitar la supervisión de instalaciones industriales.
Esto permite plantear arquitecturas de monitorización capaces de trabajar de forma continua, incluso en zonas de difícil acceso o donde realizar inspecciones manuales frecuentes resulta complejo.
La información obtenida puede utilizarse para localizar una fuga, cuantificar sus emisiones cuando la metodología y las condiciones lo permiten, generar una alarma y proporcionar al personal de operación los datos necesarios para actuar.

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